Cuando era pequeña jugaba a vender cajas de medicamentos. Quería ser Farmacéutica. Poco me duró la vocación por la ciencia.

Con los años, pocos años, tuve inclinación por la interpretación. Quería ser Actriz.

Aprendí a leer, y esto, sumado a mi afán por ponerme delante del espejo y hacer monerías, me llevó a decir: “quiero ser escritora”. Hasta que un día descubrí una profesión en la que se interpretaba y se escribía: quería ser Periodista.

Escribí e interpreté. Escribí muchas cosas e interpreté otras tantas sobre el escenario del teatro del I.E.S San Isidro. Allí pasé mi rebelde adolescencia, pero pronto llegó el momento que cambiaría mi vida. Mi vocación interpretativa quedó a un lado cuando decidí convertirme en una persona “respetable” por eso de ir a la universidad. ¿Error? No, nunca. Estudié Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y Realización Audiovisual en la Universidad San Pablo CEU.

Aprendí a ser periodista, pero no en la universidad, precisamente. Tuve por escuela Telecinco, CMMedia, Inforadio, El Mundo, Antena 3… Fui la becaria precaria durante seis años, pero me daba igual: mi trabajo me gustaba, ¡y mucho!

Actualmente, mi vida profesional gira en torno a la comunicación, el protocolo y la organización de eventos. Todo en la Academia de Televisión, donde llevo seis años y he sido testigo de tres debates electorales, ¡tres!

La actriz que llevo dentro siempre quiso seguir intentándolo y me lancé a los micrófonos de la Escuela de Luisa Ezquerra y AM donde me formé como locutora y actriz de doblaje. También volví a diferentes escuelas de teatro y de vez en cuando me subo a las tablas de un escenario. En la actualidad me estoy formando en interpretación en Escuela Municipal de Arte Dramático de Madrid y en voz y canto en la Escuela Acting, Escuela de Artes Escénicas. De mayor quiero ser actriz y punto.

No me aburro, o intento no hacerlo, por eso colaboro en programas de radio, hago locuciones por encargo, cuando surge hago teatro y las facturas me las paga el periodismo. Y entre tanto y tanto, intento escribir con las directrices de los cursos de Fuentetaja y Cursiva. Pero, al fin y al cabo soy una plumilla que en ocasiones pone voces en un estudio ajeno o en el mío propio.

Dame un texto y le pongo voz.

Bienvenidos.