Perdón

Algún que otro gin tonic navega a la deriva por los kilómetros de venas que componen su cuerpo. Hunde los pies en la arena y clava las rodillas. Despacio se sienta sobre la parte trasera de sus piernas y, con el murmullo del mar y el vaivén de los barcos en el horizonte, ve caer el día. En milésimas de segundos, hace balance de lo que ha vivido. No sabe qué va a pasar, pero pasará. Como todo, pasará. Al final, después de pensarlo mucho, ha decidido contarle aquel secreto que había guardado durante años. Se sumerge en una marea en calma: sabe que el tiempo no sana el remordimiento. 

6 comentarios en “Perdón”

  1. Que bonita voz Lucía, no me canso de escucharte. El relato muy bien trabajado.
    Sigue con esto y así podremos disfrutar los que te seguimos.

Responder a Ambrosio Sánchez Cancelar la respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s